martes, 13 de mayo de 2008

Vergüenza ajena.

Me van a permitir ustedes que me separe por unos momentos de la tónica habitual de esta bitácora para tratar otros temas. A lo mejor me pongo algo proselitista pero, coño, este es mi blog y aquí hablo de lo que me sale de los apéndices sexuales.

El caso es que el pasado viernes dedicaron el excelente programa de Cuatro "Callejeros" al Rocío. Y sentí vergüenza de ser andaluz. Después del visionado de dicho programa no me volveré a molestar cuando en series de televisión los únicos personajes andaluces sean chachas o kinkis, cuando en Avilés se sorprendan de que no me guste el flamenco, o que peña del norte se extrañe de que sea profesor de instituto.

Durante dos semanas una gran parte de Andalucía se paraliza. Da igual que haya crisis, porque nos vamos a dejar miles de euros en vestidos de faralaes y carretas (sólo el alquiler de la carreta 2000 € por persona, calculaban unos aludidos); da igual que faltemos al trabajo o los niños a clase (¿cómo justifican esas faltas ante los servicios sociales? ah, claro, ésos también están de Rocio...); da igual que causemos al Parque Nacional de Doñana, reserva de la Biosfera y lugar de cría de muchas especies protegidas y amenazadas un impacto ambiental de un par de cojones. Puede más la devoción del pueblo.

Sí, el pueblo que lo abandona todo por la fe en su Virgen... y por las palmas, el fino, el whisky, el aguardiente, el jamón, el cachondeo, las sevillanas y el polvo del camino. Ese pueblo que, enaltecido ante la visión de su Señora (y de una tasa de alcoholemia mantenida durante 10 días), asalta, y lo digo literalmente, asalta a trompazo limpio la ermita de la aldea del Rocío, saca a rastras la imagen de la Virgen y la pasean por una calle a base de unos zarandeos que ya quisieran algunas estrellas del Rock. ¿Dónde está Prodeni cuando esos padres y abuelos, sumidos en una especie de catársis medieval, ponen en peligro a sus hijos y nietos, mejor aún si son lactantes, al casi lanzarlos hacia la imagen de la Virgen, para que tengan su primer contacto con "la blanca paloma"?

Menuda mierda de Andalucía del siglo XXI de misticismo rancio, de ruralismo, de señoritos sevillanos con botos y catavinos. Y que todavía tenga uno que escuchar en Canal Sur, o sea, la televisión autonómica andaluza, que «el Rocío es el acontecimiento que más vertebra Andalucía...»

Hay que joderse.

7 comentarios:

Juan Rojas dijo...

los fanáticos están en todo , fútbol
religión ..., mientras que no lleguemos nosotros a eso extremos para conseguir dibujos , poco nos falta pues las colas de barna el saltar la valla para colarse casi.
Prepara el estomago para septiembre que te tienes que poner malo un par de días....

Anónimo dijo...

Tu primo: Al, vive y deja vivir. ¿Acaso eres el guardian de tu hermano? Nuzotro no zemo trecemundihta. Zemo lo que zemo. Adema a mi me gutaba el juan imedio en lo de los viejos salíos en el cana zú

Anónimo dijo...

Tu primo otra ve: y lo de los niños revejíos del canal zú tambien me gusta. Pos no te gustan a ti los superheroes...por cierto iron man no esta mal, pero unos rocieros me dieron la pelicula.

FranciX dijo...

Vamos, Alberto, eso es como si hacen un reportaje de cómics y sacan a tres disfrazados peleando con espadas de cartón, y sintieras vergüenza por leer cómics. Los "periodistas" de hoy en día están más por la anécdota y por las audiencias que por informar.

Me encanta ser malagueño y andaluz, y al que no le guste, como decían Los Caracoles, que no mire ;-)

Alberto Díaz dijo...

Ya que he echado la bilis y me he tranquilizado un quitín, decir que, como dice mi primo, que cada uno se divierta como le dé la real gana. A mí lo que me jode es lo de la "realidad vertebradora de Andalucía".

Yo también estoy orgulloso de ser malagueño y andaluz, FranciX, pero al igual que todos los frikis no somos unos individuos excentos de habilidades sociales, a todos los andaluces no nos gusta la pandereta.

Skellington dijo...

Hablo como madrileño. Aqui en Madrid, al haber de todo menos madrileños no tenemos ninguna devoción por nuestras fiestas.
De hecho, este fin de semana es San Isidro y no conozco a nadie que se haya pasado por la pradera del mismo nombre, como se hacia antes.
En cierto modo envidiamos el Rocio, las fallas, los San Fermines.... pero en una cosa le tengo que dar la razon a Alberto.
Esas imagenes de niños de meses pasando de mano en mano, llorando y/o berreando, para "tocar" una figura religiosa me parece deprimente.

Nacho.

Plissken dijo...

La verdad ALberto es que las imagenes de la muchedumbre convertida en turba zarandeando a los niños para rozar el manto de la imagen pone los pelos de punta. Pero vamos, que allá cada uno con sus creencias y su manera de divertirse. Lo de los medios de comunicación ya es otro cantar, y en todas partes cuecen habas. Si no, mire usted como glorifica la autonómica valenciana cualquier fiesta relacionada con la pólvora y con la tortura animal en sus más variadas formas: toros con fuego en los cuernos, vaquillas arrojadas al agua...